Cataratas del Iguazú
Maravilla Natural del Mundo entre selva subtropical.
Destino · América
Nuestra casa: la inmensidad hecha país. Cada viaje, de la mano de corresponsales directos y con la puerta siempre abierta
Argentina es la tierra de la que salieron tantos apellidos y a la que tantos sueñan con volver. De la selva de Iguazú a los glaciares del fin del mundo, de las quebradas andinas al abrazo porteño de Buenos Aires: pocas veces un solo país guarda tantos mundos.
Y aquí jugamos en casa. Vero es argentina, y Querencia trabaja el país con corresponsales directos, sin intermediarios de sobra: la misma red que usan las agencias que nos eligen como receptivo.
Tango, cafés y barrios con memoria. La gran capital que recibe con los brazos abiertos.
La selva que ruge: más de 270 saltos declarados Maravilla Natural del Mundo.
Salta, la Quebrada de Humahuaca y los Valles Calchaquíes: color, silencio y cultura viva.
Perito Moreno, Ushuaia y la inmensidad austral. El fin del mundo, al alcance de la mano.
Cuando aquí es invierno, allí es verano: de septiembre a abril la Patagonia está en su mejor momento, y el norte se disfruta todo el año. Te ayudamos a elegir tu fecha.
De la selva al hielo: un país con todos los paisajes del mundo dentro.
Maravilla Natural del Mundo entre selva subtropical.
La gran pared de hielo que cruje sobre el Lago Argentino.
Montañas multicolores y cultura andina viva.
El abrazo porteño: tango, barrios y memoria.
Donde la cordillera cae al mar, en el extremo austral.
Del torrontés de Cafayate al malbec: vino con paisaje.
Para inspirarte y para reservar: salidas garantizadas y viajes que adaptamos a tu medida.
Buenos Aires, Ushuaia, El Calafate, Iguazú, Salta y Cafayate: el país entero en un solo viaje.
Ver viaje¿Tu historia empieza en Argentina? Diseñamos el viaje hacia el lugar exacto de donde vienes.
Cuéntanos tu historiaPatagonia con calma, el norte a fondo, vinos y naturaleza: armamos tu propio recorrido.
Empezar a diseñarloArgentina es nuestra casa, y nos encantará abrirte la puerta. Cuéntanos qué te une a ella —una raíz, un sueño, unas cataratas— y le damos forma juntos.